31 mayo 2016

Como en casa

Hace aproximadamente un año publicaba la propuesta Casa sobre plano, para trabajar con los más pequeños en el aula el léxico de las habitaciones de la casa y los muebles así como la ubicación espacial. Pues bien, en esta ocasión traigo otra idea para trabajar los mismo contenidos pero, esta vez, para jóvenes y adultos. Vamos a utilizar los planos de algunas de las casas más conocidas para todos: las casas de las series de televisión.

La casa de Los Simpsons

La revista Fotogramas ha publicado un reportaje en el que podemos ver los planos de los apartamentos y casas de las series de TV, entre otras, las de Los Simpsons, los dos apartamentos de los protagonistas de Friends o los de The Big Bang Theory, en los que tantas horas pasan los personajes y, por ende, nosotros.

Creo que utilizar estas casas puede ser muy divertido ya que los alumnos las pueden reconocer y, además, tienen experiencias de historias vividas, momentos divertidos, personajes o escenas preferidas, etc. que harán que el aprendizaje sea más participativo, interactivo y afectivo.

Por ejemplo, aquí abajo está el plano con los dos apartamentos en los que se desarrollaban casi todas las historias en la serie Friends, con el permiso de las que sucedían en la cafetería Central Perk y su emblemático sofá.

Pulsa sobre la imagen para ver más casas de series de televisión

Hay algunas cosas que podemos hacer con estos planos que no podríamos hacer con un plano de una casa cualquiera o, incluso, con los planos de las casas de los alumnos. Veamos:

  • Podemos empezar  utilizando una de las casas más conocidas para presentar o recordar el vocabulario.
  • Continuamos ofreciéndoles a los alumnos todas las casas de las que tenemos los planos y que cada uno elija la que más conozca. Solo se las enseñamos de lejos o nombramos las series. En lugar de pedir que la describa con el plano, queremos que tire de memoria, a ver si acierta.
  • Otra alternativa es trabajar en parejas y al ir describiendo las casas tienen que descubrir quién tiene la misma casa que yo.
  • Por otro lado, podemos pedir que cuenten alguna escena que les gustó o divirtió especialmente indicando la parte de la casa donde ocurrió, por dónde se movieron los personajes, qué estaban haciendo, etc.
  • Otro trabajo que se puede hacer es poner algún fotograma de la serie y hay que ser el más rápido a la hora de identificar en el plano de qué lugar se trata y justificarlo.
Escena de Cómo conocí a vuestra madre

¿Se os ocurren más ideas para trabajar con estos hogares en los que, de tanto verlos en la tele, nos sentimos como en casa?

17 mayo 2016

Fomentando la creatividad, la afectividad y la significatividad

En mi última visita a Tiger encontré un libro que, en apariencia, es sencillo, tal vez simple, que creo que tiene un gran potencial para nuestras clases. Photo Doodles es un libro de fotografías a las que les faltan algunas partes, que aparecen en blanco, y que propone que usemos nuestra creatividad para completarlos. Es una buena práctica para desconectar, para ayudar a nuestra mente a que se olvide de la rutina y se centre en el dibujo, en las conexiones inconscientes...

Portada del libro

Muchas de las imágenes tienen interesantes aplicaciones al aula. Veamos algunos ejemplos:

En la furgoneta

Esta es la primera fotografía del libro: una furgoneta con las ventanas en blanco para que dibujemos a quien queramos o lo que queramos. Podemos proponer a los alumnos que dibujen a su familia y nos la presenten. O bien podemos proponer que dibujen unos personajes que representen las cosas que le resultan más difíciles del español o lo que quieren aprender en el curso. Creo que es una imagen muy sugerente para un comienzo de curso.

Paisaje medio vacío, medio lleno

Esta imagen también me parece muy interesante. El fondo está en blanco así que se abre una gran variedad de opciones. Pedimos a los alumnos que completen el fondo imagen y luego que lo describan (día o noche, fondo despejado o lleno de montañas, con personas o sin personas, con o sin animales, con otras casas al fondo o con esta única casa aislada...) A partir de ahí queremos que construyan una historia, que describan a los personajes, los lugares, qué ha pasado antes de esta escena, qué ocurrirá a continuación...

Botellas de/sin leche

Este es otro ejemplo de imagen con múltiples posibilidades. Me parece muy interesante como forma divertida y diferente de hacer una autoevaluación. Etiquetamos las botellas con los aspectos que queramos (auto)evaluar: la gramática, el vocabulario, las destrezas, la cultura, etc. y rellenamos las botellas.

Me faltan los tomates 
Galería de arte

Otra alternativa es utilizar todo el libro como un relato único que se puede ir completando a diario: cada día se dibuja una imagen, consensuada por el grupo, y se narra un nuevo capítulo o bien cada día se lleva el libro a casa un alumno, dibuja la página correspondiente, y se comienza la clase con la continuación de la historia a partir del dibujo hecho.

Podemos conectar las páginas con marcadores discursivos (con post-it de colores, flechas de cartulina o, incluso, con dados o tarjetas que salen al azar). Cada uno indicaría una relación entre las imágenes: causalidad, consecuencia, condición, anterioridad o posterioridad, simultaneidad, finalidad, etc.

03 mayo 2016

Pidiendo ayuda a Raymond Queneau para la preparación del DELE

Llega la primavera y, además de la alergia, la astenia y el final de la Liga, también se avecina la convocatoria de mayo del DELE. Para esta convocatoria estamos impartiendo dos cursos de preparación para los niveles B2 y C1 y hemos decidido pedir ayuda a Raymond Queneau, conocido cofundador del grupo OuLiPo y miembro del Colegio de Patafísica junto a Alfred Jarry, amigo de los surrealistas y toda una mente creativa y un divertido espécimen de las letras universales.


La obra más conocida de Raymond Queneau es Ejercicios de estilo (1949, publicado en español, en Cátedra) que no es más que era descrito por José María Plaza en su artículo de El Mundo de este modo:
La idea de este libro se le ocurrió a Queneau tras escuchar El arte de la fuga de Bach, una técnica musical que quiso trasladar a la literatura. Su propósito es, por lo tanto, construir una obra a partir de las variaciones sobre un tema nimio. El escritor se sirve de una anécdota mínima (alguien va a la parada y toma el autobús) para recrear ese suceso de 99 maneras distintas, contarlo a la manera de, en unos ejercicios de estilo, donde además del dominio técnico es fundamental el ingenio, la imaginación, la habilidad y el humor que, en el caso de Queneau, es marca de la casa.
La anécdota es contada y recontada de todos estos modos, en todos estos estilos que, además de haber sido un interesante y divertido ejercicio para el autor, es un deleite para el lector, un referente en las escuelas de escritores y un recurso de gran utilidad para el profesor que prepara a los futuros candidatos al DELE:


La semana pasada propuse un tema en la pizarra (el estrés que sufren los alumnos universitarios) y pedí que, en base a la misma situación, los alumnos elaboraran: 
  • un esquema de contenidos (pensando en la exposición oral);
  • una carta formal (dirigida al rector de la universidad);
  • una carta informal (contando un caso a un amigo);
  • un artículo para una revista universitaria;
  • un post para un blog personal.

De ese modo, pudimos concentrarnos en la tipología textual y no tanto en el contenido. Es habitual que los alumnos, cuando realizan tareas de expresión escrita, se concentren en sus "fallos" (tiempos verbales, preposiciones, concordancias, modos, etc.) y prestan menos atención al tipo de texto. Con este trabajo, pudimos concentrarnos en los elementos de cohesión textual, en las características que diferencian un tipo de texto de otro, en los exponentes lingüísticos que son propios de cada uno... y el resultado fue muy bueno, muy ilustrativo para los alumnos. Os recomiendo que lo hagáis.