28 diciembre 2015

Qué es qué

En estos nueve años que en unas semanas cumplirá este blog, la entrada más visitada ha sido aquella en la que compartía una versión del Quién es quién con personajes de la cultura española e hispanoamericana, con más de 70.000 visitas.

Os propongo en esta entrada una nueva versión de ese juego, que me ha dado por llamar Qué es qué. Está pensado para niños de nivel A1. A cada alumno le damos este tablero en el que hemos sustituido los personajes por objetos de clase o de casa, prendas de ropa, tiendas, animales, medios de transporte y alimentos (comidas y bebidas). Con el mismo tablero hacemos tarjetas, que daremos a elegir a los jugadores para saber qué cosa (animal, lugar, etc.) debe adivinar su compañero-contrincante. A partir de aquí, el juego tiene el mismo objetivo y el mismo procedimiento que el Quién es quién: preguntas que solo se pueden responder con sí o no hasta descubrir la imagen que esconde el otro jugador.


Una alternativa (pensada para una primera ronda a fin de ayudar a los alumnos a recordar cómo se formulan las preguntas y darles ideas) es no dar la opción de preguntar libremente sino facilitarles un taco de tarjetas con preguntas. De ese modo, será el azar el que ayude a cada jugador a adivinar el animal, la prenda de ropa, la tienda... que oculta el oponente. Aquí tenéis algunas de ellas:





Por último, nos quedaría apuntar que se podrían crear otros tableros que combinen personas con cosas, animales, prendas de ropa, etc., ampliando así el repertorio o, por el contrario, restringirlo temáticamente: un tablero solo con animales, otro con objetos de casa y del colegio, otro con prendas de ropa, otro de acciones, etc.

18 diciembre 2015

Mi experiencia como profesor de ELE en cuatro fases

Pensando qué publicar para cerrar este año 2015 acabo de caer en la cuenta de que no compartí con vosotros mi colaboración con la revista RutaELE. Para el número 11, publicado en junio de este año, me invitaron a que reflexionara sobre la enseñanza de español como lengua extranjera. Podéis leer mi aportación en este enlace.

Para mi artículo eché la vista atrás a mis años de experiencia y traté de organizar en fases (llegué a la conclusión de que, al menos en mi caso, he pasado por cuatro etapas) el recorrido profesional del profesor de ELE. Aquí os dejo un esquema-resumen:


No sé si os sentís identificados, si os faltan o sobran algunas etapas, así que me gustaría saberlo. Espero vuestros comentarios.

06 diciembre 2015

Veo, veo (oigo, oigo; pruebo, pruebo...)

¿Quién no ha jugado en clase con niños al Veo, veo? Ya sea tratando de adivinar directamente la palabra, ya sea dando alguna pista como el color o incluso ayudando con la letra que sigue o la letra final, este juego siempre funciona con los más pequeños y nos ayuda, en las clases de español, tanto a fijar la forma del verbo ver (irregular) como a repasar vocabulario. En principio, lógicamente, al ser un juego de observación, se repasa el léxico de la clase, ya que es el sitio donde estamos jugando. Sin embargo, últimamente me han surgido una serie de variaciones (improvisadas y promovidas por el propio devenir de la clase y por iniciativa de los alumnos) que me gustaría compartir con vosotros.

Créditos de la imagen | tuli (Flickr Creative Commons)

Mantenemos los mismos objetivos: fijar la forma de los verbos en presente (especialmente los irregulares) y repasar vocabulario. Pero, ¿cómo damos el salto del verbo ver a otros verbos? ¿Y cómo repasamos un vocabulario que no está presente en clase y, por tanto, no puedo ver? Fácil: usamos una de las herramientas más potentes y que mejor manejan los niños: la imaginación.

Al cambiar la pregunta, necesariamente cambiamos el foco de atención y, por tanto, activamos un campo semántico diferente. En mi caso, empecé cambiando el "Veo, veo" por "Oigo, oigo", con lo que provoqué una especia de tsunami en clase... casi se escuchaban las cabecitas buscando la segunda persona del singular del verbo oír para preguntarme "¿Qué oyes?" y tras varios intentos llegó dicha pregunta. Y fue interesante notar el silencio en el que se ponía atención para cazar los sonidos.

Créditos de la imagen | En busca del sol (Flickr Creative Commons)

El siguiente cambio de verbo, para mi sorpresa, vino de mi alumna Yao, quien al llegar su turno, sorprendió con un "Llevo, llevo". A partir de ahí, se sucedieron los verbos (y la consecuente recuperación en cada caso de las segundas personas del singular para continuar el juego) y los campos semánticos. Así, de memoria, recuerdo el "como, como", "bebo, bebo", "juego, juego", "quiero, quiero".

Lo mejor, sin duda, de las variaciones del juego es que no vinieron predeterminadas ni impuestas por parte del profesor sino que nacieron del deseo de jugar y, por tanto, las cuestiones gramaticales, funcionales y léxicas fueron herramientas al servicio de dicho proceso de comunicación o de juego. Os animo a que la pongáis en práctica estas versiones del Veo, veo y, sobre todo, a que aprovechéis la capacidad de vuestros alumnos de improvisar, de jugar, de divertirse en español.