28 junio 2015

Desayunos del mundo

Entre los múltiples blogs de cocina que leo, me encontré hace unas semanas con la entrada Desayunos típicos de cada país en Cocinillas y pensé que sería idóneo complemento del taller abierto de gastronomía española que seguramente muchos de vosotros ya conocéis.

A partir de la información aportada en dicho post y de las sugerentes imágenes que lo acompañan, he elaborado una presentación didactizada en la que he añadido alguna actividad de calentamiento y alguna información complementaria al final. Si bien se puede utilizar en cursos alumnos de cualquier edad, las primeras actividades van dirigidas a niños y adolescentes, ya que se realiza un trabajo interdisciplinar al presentar los países y los continentes. El tema de los desayunos, las experiencias personales y los gustos no tienen edad ;)



Buscando en la red, he encontrado el vídeo en el que podemos ver el proceso de elaboración de las imágenes que aparecen en la entrada original y, por tanto, en mi presentación. Naturalmente, tanto en el post como en el vídeo el texto está en inglés y gran parte de mi trabajo ha consistido en su traducción. En cualquier caso, lo dejo aquí:


Para terminar os dejo varios enlaces sobre el mismo tema por si os apetece profundizar en el tema, por curiosidad personal o por interés académico:


20 junio 2015

Casa sobre plano: otra propuesta para niños

Sigo compartiendo experiencias e ideas de actividades para llevar a clase de español con niños. En esta ocasión se trata de una propuesta que he llamado Casa sobre plano. Como en mi entrada anterior creo que es mucho más sencillo verlo que explicarlo así que, durante todo el desarrollo de la actividad, fui fotografiando el proceso pensando en el post que ahora mismo tenéis delante.

Solo vamos a necesitar una cartulina grande, unos papeles de colores, una regla, tijeras, pegamento y rotuladores. La idea es bien sencilla: reproducir la casa de nuestros alumnos. Muchas veces en los manuales se propone que los alumnos describan una casa a partir de un plano o de fotos de algunas habitaciones. Nuestra propuesta es más significativa y más motivadora, además de más creativa, divertida e interdisciplinar.

  • Significativa y motivadora porque el alumno va a mostrar a sus alumnos como es su casa, la de verdad, en la que vive... qué hay en su habitación, dónde ve la tele o dónde juega. Va a aprender, además, en función de su realidad y de sus necesidades. 
  • Creativa y divertida porque realizan un trabajo manual, haciendo una tarea con la que están familiarizados, en el que se implican, y en cuyo desarrollo se fomenta el uso de la lengua meta al hablar con los compañeros y con el profesor para pedir consejo, pedir explicaciones, pedir ayuda, prestar y pedir prestado material, etc.
  • Interdisciplinariedad: he descubierto (algo que no había pensado al llevar al aula esta idea, he de confesarlo) que esta actividad les ayuda a familiarizarse con la ubicación espacial, a entender las tres dimensiones y a entender un plano. Les ayuda a desarrollar imágenes representativas de la realidad, es decir, son capaces de entender que una línea es una pared o un rectángulo, un sofá.


Así empieza todo...
...y queremos llegar a esto.
En la primera fase nos centramos en el diseño de la casa, habitación por habitación. En este punto trabajamos este vocabulario y los recursos comunicativos para explicar cómo es nuestra casa (con los verbos tener y haber). Además, nos preocuparemos de que tengan cuidado con las dimensiones y las proporciones. En mi caso, la verdad, ha sido todo bastante intuitivo.

Empezamos con las habitaciones, a las que ponemos el nombre.
Además definimos los contornos en negro para crear la paredes.

Después, hacemos las puertas, en otro color.

Montamos las casa, colocando cada habitación en su lugar.

Después, instalamos las puertas y las ventanas.
En cada elemento escribimos el nombre.
En la segunda fase, nos centramos en el mobiliario. Aquí ampliamos el vocabulario e introducimos los exponentes lingüísticos que necesitamos: haber, estar, preposiciones de lugar... Desde el punto de vista práctico, hay que tener en cuenta de nuevo las dimensiones y tener cuidado con la colocación de los muebles en función de donde están las paredes, las ventanas y las puertas.

Primero diseñamos los muebles, escribimos el nombre de cada uno y recortamos.

Después, presentamos los muebles en cada habitación por si hay que hacer retoques
(en la foto se ve que nuestra lavadora nos quedó muy grande y hubo que recortarla).

Hacemos lo mismo con todas las habitaciones. En nuestro caso optamos por elegir un color para los muebles de cada habitación. De este modo ayudamos a los alumnos en su trabajo con el léxico.

No nos olvidamos de los detalles, como poner unas flores en el balcón.

Seguimos amueblando el piso.

Y ya está todo listo... o casi.
En la tercera fase, pegamos todo en una cartulina. Nosotros, para fijar bien todo, reforzamos con cinta adhesiva los contornos de las habitaciones. Es momento de refrescarlo todo, de preguntar y expresar los gustos o de comparar las casas buscando similitudes y diferencias. También es el momento de los últimos detalles y de los guiños divertidos.

Al presentar todos los componentes en la cartulina nos vimos obligados a modificar la composición de la casa para que entrara. Por eso he ido insistiendo en las proporciones. Además, decidimos hacerle una casita al gato.

También optamos por representar una plaza de aparcamiento y un coche.
Ahora sí, ¡el resultado final!

Alternativas
Se me han ocurrido algunas actividades complementarias a raíz de esta experiencia que podríamos considerar. Por ejemplo, una de las ideas es preguntar a los alumnos qué quieren tener y, para ello, podríamos elegir otro color de papel y definir los contornos con líneas discontinuas. Podemos preguntar en qué habitación lo quieren poner, por qué, etc.

Otra alternativa sería jugar a las mudanzas. Al final de la segunda fase, antes de pegar los muebles en cada habitación y después de presentar la casa a la clase, podemos proponer un trabajo en parejas y que cada niño trate de reubicar los muebles de su casa en la del compañero.

Como última idea he pensado que podríamos seguir utilizando este trabajo e incluir personas. Dibujar a los miembros de la familia, colocarlos cada uno en la habitación que más frecuentan... y aprovechar para trabajar funciones como la descripción física o ver léxico como el de las relaciones familiares o la ropa. Incluso se podría representar algún momento: una fiesta de cumpleaños, la cena, etc.

09 junio 2015

Ideas visuales para clases de español con niños

Ya hace bastantes semanas publiqué dos entradas sobre la enseñanza de ELE a niños (primera y segunda) y con este post quiero retomar el tema, esta vez desde un punto de vista más práctico, compartiendo con vosotros cuatro ideas para llevar al aula de ELE con niños (7-10 años). Algunas de estas actividades se basan en propuestas que he encontrado en mis devaneos vespertinos por Pinterest de profesores de otros idiomas que he adaptado yo a los cursos de español.

Considero que no son muy necesarias las explicaciones por lo que esta entrada tiene una gran cantidad de fotografías propias, hechas durante el desarrollo de la actividad y al final de la misma porque creo que ver el tanto el producto final como el proceso es (casi) suficiente para os hagáis una idea. Ahí van.

Imagen de Erik (Flickr Creative Commons)
1. La rueda de la rutina
Basándonos en la imagen del hámster que día a día corre y corre en su rueda, explicamos a los niños qué es la rutina. Una vez que esté clara dicha noción, pasamos a desarrollar los contenidos lingüísticos que consideremos apropiados. En mi caso, trabajamos en clase: la forma de preguntar y de decir la hora; las partes del día; las comidas del día; las asignaturas; las actividades cotidianas. ¿Hacia dónde caminamos? Bueno, la idea es crear una rueda (o dos, como hicimos nosotros: la noche y la rutina de la mañana; los hábitos del día hasta la tarde) en la que entren todas esas rutinas, cada una de ellas acompañada de un dibujo que la ilustre y que sirva al alumno a memorizar el vocabulario.




2. Una pelota para romper el hielo
Para esta actividad solo necesitamos un balón hinchable de playa. Este tipo de balones tiene tres características muy útiles para nosotros: (1) está dividida en secciones, como si fueran gajos de naranja, lo que nos permite escribir en cada uno de ellos lo que queramos; (2) no se hincha mucho, así que al lanzarlo al aire caerán al suelo quedándose bien fijo en uno de los gajos y podremos leer el que quede en la parte superior; (3) son baratos. Lo podemos usar para lo que queramos. En nuestro caso lo utilizamos el primer día, para romper el hielo de un modo lúdico. Lanza el balón, lee y responde.


3. Me gustan las flores
Esta actividad la encontré en ¡Aprendo jugando! de Concha Moreno y Fina García. Con diferentes dibujos, la esencia de la actividad es la misma. Yo hice flores frescas y flores marchitas, las primeras para que los alumnos expresen las cosas que les gustan y las segundas, naturalmente, las que no les gustan.



4. Bocadillo de verbos
Esta idea responde a la necesidad de refrescar conocimientos. Mi alumna insistía en que "no sabía verbos" y mi propósito era demostrarle que sí que sabía, y muchos. Propuse una lluvia de ideas y fui anotando en un cuaderno todos los que me iba diciendo. Yo aprovechaba y le hacía ver que esta o aquella "cosa" que decía era un verbo o le preguntaba cómo se decía lo contrario... una vez hecha esa labor jugamos a la mímica para recordar el significado de todos los verbos. Primero ella hacía mímica y yo coloreaba el verbo y luego fue mi turno de gesticular y el suyo de colorear. Cada vez que cambiábamos de turno, cambiábamos de color. El resultado fue este:


Al terminar la clase le pedí que me dijera tres colores de los usados... yo previamente había anotado en mi cuaderno: color 1, frases en presente; color 2, frases en pasado; color 3, frases en futuro. ¡Ya tenía los deberes!