26 enero 2012

Optimizar

Optimizar es una palabra que está de moda, al menos eso creo. Todo se quiere optimizar, probablemente porque vivimos a un ritmo frenético, no tenemos para nada e interés en muchas cosas. Queremos ser especialistas en muchas cosas sin querer invertir esfuerzo ni tiempo. Leemos constantemente artículos sobre cómo optimizar la gestión de tiempo, cómo optimizar la memoria, cómo optimizar la batería de nuestros dispositivos... y posiblemente a causa de tanto bombardeo me viene dando vueltas a la cabeza cómo optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero no de un modo general, sino reflexionando desde la praxis.


Podré el ejemplo del pretérito perfecto y de los participios. Suelo hacer lo que imagino que muchos de vosotros hacéis: tras ver la formación de los participios regulares y de los irregulares trato de que el alumno caiga en la cuenta solo de que si volver tiene un participio irregular, del mismo modo ocurre con sus compuestos (envolver, devolver, etc.)

Pero de un tiempo a esta parte vengo dando un paso más desde el punto de vista del significado. Una vez vista la morfología del participio, propongo bien una serie de imágenes, bien una serie de definiciones, bien una serie de frases donde se usa la palabra en cuestión. que los alumnos deben asociar con las palabras (que son, a su vez, los participios que acaban de ver) o extraer el significdo. Por ejemplo:
  • Un puesto de verduras en un mercadillo.
  • Un cielo cubierto de nubes.
  • Un polideportivo descubierto.
  • Algún ejemplo de un dicho o expresión.
  • Un escrito antiguo.
  • Un muerto (sí, sé que es duro... esto suelo dibujarlo)
  • Una bonita vista de un paisaje o de una ciudad (¡Anda! Esta palabra es femenina...)
  • En la puerta del banco puedo leer: cerrado, abierto.
Se puede profundizar con historias simpáticas o explicaciones sorprendentes para los alumnos:
  • ¿Por qué se llaman cubiertos al tenedor, la cuchara y el cuchillo? ¿Tiene algo que ver con el participio de cubrir?
  • ¿De dónde viene la palabra tinto, que tanto gusta para acompañar a un buen queso? ¿Acaso es el participio irregular de algún verbo?
  • ¿Qué quiere decir eso de que no tengo dinero suelto?
  • ¿Qué es un sofrito? Me parece que cuando fui a la clase de paella escuché esa palabra... ¿Por qué dicen que en la tele ponen muchos refritos?
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Créditos de la imagen | Steve Rhodes

24 enero 2012

Este blog cumple 5 años...


...y yo estoy encantado de compartir con todos los amigos que os pasáis por aquí a diario esta noticia. Gracias por estar ahí.

03 enero 2012

Libro de cocina internacional de los alumnos

¿Cuántas veces hemos pedido en clase a nuestros alumnos que nos cuenten o que escriban los ingredientes, las cantidades y la forma de preparar un plato típico de su país? Muchas, estoy seguro.

Pero, ¿cómo podemos dar un giro más a esta actividad tan recurrente y, a la vez, tan divertida, tan interesante y tan enriquecedora? Nosotros, el año pasado, propusimos (en una de esas maravillosas decisiones que se toman en la sala de profesores) unificar el producto final de esta tarea a fin de ir conservando todas las recetas y crear El libro de cocina internacional de Málaga Sí (autores: los alumnos).

¿Qué quiere decir unificar el producto final de la tarea? Muy simple: siempre que lleváramos al aula esta propuesta, el alumno debía utilizar una cartulina del color que eligiera para escribir la receta. Cada cartulina sería la ficha de dicho plato y debía incluir los siguientes elementos: a) nombre del plato; b) país de procedencia; c) bandera del país; d) ilustración de la comida; e) ingredientes; f) instrucciones de preparación. Es decir, básicamente lo que veníamos haciendo sólo que con la idea de que cada ficha fuera igual (o parecida, en función de las dotes artísticas de cada alumno) a la de los demás.



De ese modo, hemos conseguido reunir más de treinta recetas de unos quince países diferentes. Además del recuerdo (factor sentimental) y de la utilidad (factor sorprende a tus comensales con una comida internacional), está el factor motivación, al hacer partícipe al alumno de una obra colectiva en la que han participado otros alumnos que no conocen pero con los que, de algún modo, algo les une (la actividad, la escuela, el profesor, el deseo de aprender español...) lo que, además, implica un esfuerzo y una autoexigencia para hacer un buen trabajo. ¡Os lo recomiendo!

En nuestro libro encontramos el Bombón de uva (de Tamiris, Brasil), el Pato y sus dos manzanas (de Gilles, Francia), las Köttbullar (de Helena, Suecia), el Knödel (de Birgit, Alemania), la Okroshka (de Olga, Rusia), los Pierogi (de Agnieszka, Polonia), el Rösti (de Maria Luisa, Suiza), el Brigadeiro (de Luciana, Brasil), los Huevos revueltos (de Sophie, Austria), el Içli Köfte (de Beste, Turquía), la Pasta a la carbonara (de Aylin, Italia), el Bacalao con acke (de Bree, Jamaica), el Paprikás krumpli (de Trix, Hungría), el Svestkové knedlijy (de Denisa, República Checa), los Pannekoeken (de Rosalie, Holanda) o los Crèpes (de Sylvie, Francia), entre otros...