29 mayo 2010

¿Dónde se tocan lo formal y lo informal? (1)

He estado leyendo algunas cosas de Maribel González [blog | twitter] y, gracias a ella, de Dolors Reig [blog | twitter], sobre el aprendizaje informal. Es indudable que el potencial de aprendizaje informal es enorme y que, además, no es nada nuevo (tal vez lo nuevo sea la nomenclatura): ¿acaso no hace mucho tiempo que existen los museos y los documentales en la tele, los reportajes en las revistas, los programas divulgativos en la radio, las tertulias con los amigos en una cafetería o las llamadas telefónicas? ¿Acaso ahí no se producía y no se va a seguir produciendo aprendizaje? ¿Dónde está, pues, la novedad? Exacto, en Internet. Y, con ella, en el crecimiento exponencial de nuestra exposición a la información y, en consecuencia, la ampliación de posibilidades de aprendizaje, por una parte; y a la comunicación, al intercambio y a la posibilidad de compartir para el aprendizaje, el autoaprendizaje y el interaprendizaje.


Como usuario de la nube soy más que consciente de que soy un aprendiente (o aprendiz o aprendedor) en contextos informales cada vez más. Sin embargo, como docente, soy un profesional de la enseñanza (y, por ende, del aprendizaje) formal. De esa conjunción de astros deriva mi pregunta: ¿cómo vincular ambos tipos de aprendizaje? Es decir, ¿en qué punto convergen? O, mejor aún, ¿debemos visualizar el aprendizaje informal al aprendiente que tenemos en nuestras aulas? ¿Cómo hacerlo? Planteo algunos caminos o fases:
  • Visualizar.
  • Verbalizar.
  • Instrumentalizar.
  • Reconocer.
  • Ampliar.
  • Evaluar.
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Lee más... | Connectivism (blog de George Siemens)
Lee más... | El caparazón (blog de Dolors Reig)
Lee más... | MaribelELE | (blog de Maribel González)
Lee más... | E-aprendizaje (blog de David Álvarez)
Lee más... | Nodos ELE

27 mayo 2010

Aprendizaje cooperativo (3)

Para concluir esta mini serie sólo quiero compartir esta presentación de diapositivas sobre las estructuras de aprendizaje de Kagan. Está publicada por un usuario de Slideshare llamada Sistematización de la enseñanza y me ha parecido bastante interesante el trabajo realizado:



16 mayo 2010

Aprendizaje cooperativo (2)

Continuamos con la serie sobre aprendizaje cooperativo. Me hago eco, en esta segunda entrega, de uno de los documentos que recomienda Fernando Trujillo: el libro El aprendizaje cooperativo de Úriz Bidegáin, (1999), editado por el Gobierno de Navarra [libro completo aquí].

Me ha parecido acertadísima la descripción que se hace en el apartado 2.1 de dicha obra. Lo copio literalmente y voy comentando:
Cuando entramos al aula podemos adoptar (expuesto de forma esquemática) tres formas de organizar a los alumnos para realizar las actividades o experiencias programadas. A estas formas de organizarlos llamaremos estructura de la actividad, a saber:
a) Aprendizaje competitivo: la actividad se estructura en forma de competición. Se puede competir en tiempo, ¿quién es el que antes soluciona un ejercicio...?, en calidad ¿quién es el que mejor hace...?, en cantidad ¿quien es el que más problemas resuelve...? En cualquier caso el éxito del alumno/a está unido al fracaso de los otros. «Si yo lo consigo es porque los otros no lo han conseguido», los otros se convierten en competidores y si consiguen sus objetivos es porque alguno no lo ha logrado.
En principio, no criminalizaría este tipo de actividad, ya que el aspecto competitivo lo suelo asociar en mis clases al componente lúdico. Un juego o un concurso en parejas o pequeños grupos puede/suele funcionar bastante bien. Casualmente, casi todos los concursos que se dan en mi clase suelen terminar en empate ;)
b) Aprendizaje individualizado: la estructura de la actividad en el aprendizaje individualizado, como su propio nombre indica, es individual. Los alumnos/as realizan las actividades que se proponen y cada uno funciona como punto de referencia para sí mismo. Los criterios de progreso son personales y están basados en el rendimiento propio. Se está con otros pero no se trabaja con ellos. Obviamente la organización del aula que mejor favorece este tipo de aprendizaje es la de alumnos con sus mesas colocadas en fila uno detrás del otro. Interesa esta forma de colocarlos para reducir al máximo la posibilidad de que se molesten unos a otros en su trabajo.
Si pensamos en las actividades o ejercicios, gran parte del trabajo que se hace en el aula es individual, pero yo creo que la disposición de las mesas no sólo se deben asociar a una tipología de actividad sino, más bien, a una actitud docente. Me explico. Las mesas en forma de U, por ejemplo, permiten siempre la posibilidad de colaboración, la ayuda, la búsqueda de una referencia, la
c) Aprendizaje cooperativo: hablamos de estructura de aprendizaje cooperativo cuando se organizan tareas en las que la cooperación es la condición para realizarlas. Son tareas de aprendizaje que no se pueden realizar si no es colaborando entre los compañeros. No se puede tener éxito si los compañeros no lo tienen. Se liga el éxito propio al éxito del resto.
Hay tres aspectos esenciales en esta definición del aprendizaje cooperativo, a saber: la primera es que hablamos ya de tareas y no de ejercicios o actividades; la segunda es que la cooperación es condición sine qua non para alcanzar el éxito en la realización de la tarea; y, por último, es que no se puede alcanzar el éxito sin el éxito de los compañeros.
Los tres tipos de estructura de aprendizaje descritos son modelos que ejemplifican formas de organizar las actividades de enseñanza/aprendizaje en el aula. Pero, no todas las actividades responden a una sola estructura, ni lo hacen de forma tan clara como la que se ha explicado. Ello no quita para que puedan valorarse según el modelo (competitivo, individualizado o cooperativo) que prioritariamente desarrollan. Todas ellas están pensadas para posibilitar un mejor aprendizaje en los alumnos y alumnas. Son estructuras que adoptan las actividadades de enseñanza/aprendizaje para que los alumnos/as aprendan más y mejor.
Me he ahorrado una reflexión más profunda tras el tercer punto porque coincido con el párrafo que seguía y que aquí precede a éste. Dos conclusiones extraigo de todo esto:
  • La opción por este tipo de aprendizaje cooperativo es exigente para con el profesor y con el diseño de las actividades o tareas de clase.
  • Estos tres modelos de actividades/aprendizaje no son excluyentes sino que pueden sobrevivir en una misma clase siempre en función de la rentabilidad para el aprendizaje de los alumnos.

13 mayo 2010

Aprendizaje cooperativo (1)

Casualidades tiene la vida... y muchas. Una de ellas me ocurrió a finales de la semana pasada y me ha tenido entretenido toda esta semana... y lo que te rondaré, morena. La cuestión es hablaba con un amigo, profesor de Lengua de Secundaria y Bachillerato, que me comentaba su experiencia en un curso de formación sobre aprendizaje cooperativo al que había asistido y que había sido impartido por Spencer Kagan. Me habló de los contenidos del curso y yo le conté de mis experiencias, me transmitió ideas y le planteé dudas... y al final, cómo no, le pedí el material... pero lo mejor fue la inquietud que despertó en mí.

¿Y dónde hay una casualidad? Ahora viene... Ya en casa, delante del ordenador, algo me ronda la cabeza, tengo una sospecha de haber leído algo del tema recientemente... y me voy al lector de feeds y me encuentro con el post de Fernando Trujillo en su blog adelantando su conferencia en el I Encuentro de Profesores de Cracovia (Polonia) de IH-Difusión. Además de coincidir en el tema, por cierto, coincido con Fernando en la elección el destino de un garbeo turístico (pero este es otro tema).

En la entrada que comento, hay una gran cantidad de bibliografía interesantísima y, entre ella, el enlace a otro post de su blog previo sobre el tema... total, que me dedico a la impagable actividad de saltar de página en página y de recabar información. No sé si os pasa, pero a veces me veo en la situación de parar y enfrentarme cara a cara con alguna base teórica que certifique mis intuiciones, que modifique mis comportamientos, que me zarandee para mantenerme alerta... y este es uno de esos casos. Ahora, me apetece usar este espacio reflexivo para seguir compartiendo con vosotros.

1. La pirámide (o el cono) del aprendizaje (Edgar Dale) | Para mí es un esquema altamente clarificador y motivador que me reafirma en el empeño de hacer trabajar a los alumnos en parejas, en pequeños grupos, proponiéndoles la realización de tareas, acompañándoles en su proceso inductivo e interactivo. Me ha encantado encontrarme con este esquema. Igual lo había visto antes -es muy probable- pero lo veo con ojos más limpios ahora.


Seguiré con más entradas sobre el tema en los próximos días. En principio, tengo previstos algunos posts sobre las estructuras de Kagan; sobre la organización del trabajo, la tipología de las actividades y el rol del profesor; y sobre las experiencias en el ámbito del E/LE.

10 mayo 2010

¿Quién anda ahí? (y 2)

Ya he dado por terminado el experimento de corto recorrido que comencé el viernes pasado a esta misma hora. Paso a especificar y a comentar los resultados. La rigurosidad científica no es el principal aval de esta idea, aunque sí que arroja algunas conclusiones interesantes.
  • La entrada en el blog ha recibido 13 comentarios, de los cuales cinco afirman haber llegado vía Twitter, uno a través de Google Buzz, tres han leído la entrada en el propio blog al que han llegado vía RSS o por otros blogs y cuatro confiesan haber llegado desde Facebook. Primera reflexión: si hubiera hecho un vídeo sobre el proyecto y lo hubiera colgado en Youtube o si hubiera elaborado una presentación de diapositivas y compartido en Slideshare, por poner dos ejemplos, habría recibido alguna visita más por esos canales. Reflexión sobre la reflexión: ¿los lectores de RSS son algo elitista?
  • En Facebook los resulatdos han sido los siguientes: cinco comentarios (de los cuales sólo dos me animan a suponer que han leído el post) y 28 likes. Segunda conclusión, que ya adelantaba Leonor Quintana en su comentario a la entrada que -valga la redundancia- venimos comentando: la inmediatez, la rapidez, la facilidad son los factores que favorecen la participación.
Ya sabemos que algo está cambiando en la red-nube desde hace ya algún tiempo y este mini-experimento me lleva a confirmar una intuición: la participación y la interacción en la web social cada vez es más amplia y dispersa. Muchas veces me han dado ganas de hacer capturas de pantalla de los hilos de conversación que ha suscitado un link a una entrada en Facebook o reordenar la discusión suscitada por ese mismo post en Twitter en esa (quizá, seguramente) absurda pretensión de tenerlo todo junto en el blog (¿les ocurre esto a otros blogueros?) No obstante, no se me ocurre mayor forma de decapitar la comunicación y de prostituir el sentido de las herramientas que hacer eso.

Permitidme que termine con otras preguntas: ¿qué nos dice esto de cara a los procesos educativos? ¿Estamos tendiendo a un aprendizaje caótico? ¿Cómo se compagina eso con los contextos educativos en los que nos movemos a diario? ¿Hasta dónde se fomenta/fomentamos/se debe fomentar/queremos fomentar ese tipo de aprendizaje? ¿A esto se refiere el Marco de Referencia cuando habla de aprendientes autónomos?

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Enlace | ¿Quién anda ahí?
Enlace | ¿Quién anda ahí? (y 2)

07 mayo 2010

¿Quién anda ahí?

Hace un par de semanas comentaba con un compañero que estaba feliz porque me había dado cuenta de que coincidía con Enrique Dans en una reflexión y, tal vez, en una conclusión. Vengo observando desde hace algún tiempo que recibo más feedback cuando publico un enlace en Facebook (en el status) a las entradas que publico en mi blog que en el blog mismo. Enrique Dans ha reflexionado sobre el tema en estos dos posts:
Hoy, al dedicarle un poco de tiempo a los feeds de mi cuenta en Google Reader, veo que vuelve sobre el tema en una entrada que lleva por título Facebook: una de Santo Tomás y he decidido hacer el experimento yo también.

Si lees esta entrada en el blog, por favor, deja un comentario. Sólo necesito que digas que lo has leído. Voy a publicar en mi status de Facebook un mensaje similar y después haré la comparación. Evidentemente, pretendo batir ningún récord pero sí tener una base sobre la que seguir reflexionando. Es algo sobre lo que vengo pensando y todavía me queda mucho por discernir... pero, de momento, en la escuela, los diarios de grupo que nuestros alumnos hacen antes iban a un blog y ahora los hacemos en Facebook con un resultado que considero que es altamente satisfactorio y gratificante por lo que permite de extra...

Comienza el experimento. Son las 16:15 del viernes 7 de mayo de 2010.

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Enlace | ¿Quién anda ahí?
Enlace | ¿Quién anda ahí? (y 2)

03 mayo 2010

Antes de Google

He estado viendo esta tarde algunos de los vídeos que, bajo el genérito título de Did you know, me han abrumado con una cantidad de estadísticas absolutas y relativas sobre el presente y el futuro de la sociedad de la comunicación, de las nuevas tecnologías, de la forma de relacionarnos, del modo de crecimiento, etc. que no puedo más que compartirlo con vosotros con algunas preguntas al reflexionar desde nuestro punto de vista:
  • ¿Todavía hay quien se plantea si usar las nuevas tecnologías en clase?  
  • ¿A qué se debe ese posicionamiento?
  • ¿Hasta cuándo hablaremos de nuevas tecnologías?
  • Si nos relacionamos, actuamos, tenemos una imagen social, accedemos a información y, en definitiva, realizamos tareas diariamente en Internet, ¿por qué hay quien aún la quiere apartar del proceso educativo?
  • ¿Por qué se sigue tachando al docente que aprovecha estos recursos bien de raro bien de modernito?
  • ¿Hasta cuándo vamos a estar haciéndonos las mismas preguntas?
Perdón por desahogarme en voz alta. Os dejo con los vídeos:



Si necesitas subtítulos, ve al blog de Arturogoga, tecnología para todos.



La traducción de los textos en el post publicado en The Orange Market (el blog de marketing).

Efectivamente, es lícito pensar que puede que todo esto esté muy manido para muchos, pero lo que me impulsa a publicar esta entrada con estas preguntas es, sencillamente, las reacciones que siguen teniendo muchos colegas y amigos ante el asunto. Así de fácil.